Pronunciamiento por la libertad de Mario Cerdas y el derecho a cultivar

El viernes 06 de noviembre del 2020 se sentenció a 8 años de cárcel al Lic. Mario Cerdas Salazar por haber dedicado parte de su vida al activismo por la defensa del cultivo del cannabis para uso medicinal y uso adulto-responsable. Aunado a la cruenta persecución por parte del Estado Costarricense que ha desencadenado en dos juicios con acusaciones distintas, habiendo sido absuelto en la primera ocasión. Dichos procesos lo han conducido a pasar en prisión preventiva por más de año y medio. Todo lo anterior por manifestar abiertamente su derecho a la horticultura y al libre desarrollo de la personalidad.
Una vez más se atropellaron los derechos y las libertades de miles de personas, con el único objetivo de mantener vigente una persecución política desproporcionada, amparada en la criminalización del consumo de cannabis. Lo anterior resulta contraproducente e ineficaz, ya que empuja a las personas usuarias al mercado ilícito, además de tener un enorme costo económico para el Estado costarricense; en un momento de pandemia y crisis financiera. Lo innegable es que en este contexto prohibicionista en que vivimos, la regulación del cultivo para consumo personal es la mejor forma de luchar contra el narcotráfico, aunque el Poder Judicial prefiere perseguir a personas enfermas.

Para este juicio en el caso de Mario Cerdas los tres jueces establecieron que el autocultivo NO es un delito, por estar asociado a diversos derechos fundamentales y al Artículo 28 de la Constitución Política, donde reza que “…Las acciones privadas que no dañen la moral o el orden público, o que no perjudiquen a tercero, están fuera de la acción de la ley.”. Esto significa que el cultivo para consumo personal nunca debería ser criminalizado. A pesar de que no se lograra confirmar tráfico de sustancias con fines de lucro, asumieron que regalar con propósitos medicinales debía interpretarse como un “suministro”.
Cabe destacar que en la sentencia hubo un voto para declarar inocente a Mario, dado por el que hasta el último día de juicio era el Presidente del Tribunal. El mismo evidenció los vacíos procedimentales que existieron durante todos estos años, ya que incluso se señaló que la mayoría de pruebas del caso fueron obtenidas de forma ILEGAL. Ya que enviaron agentes encubiertos que se hicieron pasar por pacientes o familiares de personas necesitadas del cannabis medicinal, con el fin de conducir a Mario a incurrir en delito.
No solamente ha existido un proceso viciado y una persecución desproporcionada, la sentencia dictaminada para aprisionar a Mario por ocho años es también un acto arbitrario y sumamente represivo, donde incluso los jueces que lo declararon culpable argumentaron que desearían darle una condena menor. Ejemplo de lo desproporcionado de esta pena es que corresponde al doble de tiempo que sería asignado a quien abusara sexualmente de una persona menor de edad o que fuera condenado por corrupción.

Ante este sistema desigual e injusto, hacemos un llamado al:

  • Poder Judicial, para que hagan un correcto ejercicio de la función pública y liberen a Mario Cerdas Salazar.
  • Poder Ejecutivo y Legislativo para que regulen el cultivo y posesión para consumo personal de cannabis. Y que se manifiesten en contra de la persecución y criminalización del uso del cannabis. Ya que incluso se regocijan públicamente de sus cultivos experimentales.
  • A las organizaciones de la sociedad civil, activistas, artistas, profesionales y demás personas que usan cannabis o piensan que es necesario un cambio en las políticas prohibicionistas sobre drogas, que se manifiesten abiertamente en contra del estigma, discriminación, los abusos de autoridad y la represión innecesaria y contraproducente por parte del Estado Costarricense.
    A las personas usuarias con fines medicinales y otros; que envíen solicitudes al Ministerio de Salud, Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) para cultivar de forma hortícola el cannabis para consumo personal.
  • A todas y todos los antes citados les instamos a unirse a este gran colectivo de organizaciones para formar un movimiento que fomente una discusión más amplia y participativa, basada en los derechos humanos, la salud pública, el empoderamiento económico y la autonomía de la voluntad.

Es importante recordar que esta es una de las instancias primarias del proceso, y existe todavía un enorme camino por recorrer. Esta sentencia inescrupulosa demanda unión en este gran movimiento y la activación directa de grupos de presión. No podemos permitir que se siga criminalizando a quien regala flores, y se proteja a quien comercializa la vida de las personas. Un país que libera a los involucrados en casos como el “Cementazo” mientras aprisiona a activistas como Mario Cerdas no puede hacerse llamar libre y democrático. Construyamos comunidad y exijamos nuestras libertades. ¡La lucha continúa!

Organizaciones firmantes: