Comunicado a raíz de la violencia estatal en el Paro Nacional de Colombia

Los asesinatos a lideresas y líderes políticos y ambientales en Colombia no son algo nuevo. Tampoco es nuevo el escenario de desigualdad social que se repite todos los años desde que la derecha está en el gobierno, pero la normalización de estas condiciones cada vez más hóstiles a una vida digna hacen que se desborde más que la paciencia en la mayoría afectada directamente por las malas condiciones económicas.

Asímismo, es acostumbrado el uso de la fuerza desmedida y de la agresión para contrarrestar la rabia justa del pueblo, sobre todo en América Latina, pero ya la cifra de 17 muertos en las jornadas de Paro Nacional en Colombia pueden ser el reflejo de algo mucho más grave: señales de grietas sistémicas y de momentos coyunturales donde el argumento de que el capitalismo presentado como algo inherente a la naturaleza humana y por tanto inevitable simplemente deja de sostenerse y da paso al entendimiento de que son necesarias muchas transformaciones, pero de que si es posible vivir menos miseria si nos apoyamos más en el bienestar colectivo que en el individual.

El retiro del proyecto de ley que ejecutaba la impopular reforma tributaria está lejos de ser la solución de todos los problemas que aquejan a la clase trabajadora y campesina colombiana e incluso va más allá de quitar a Iván Duque de la presidencia: es necesaria la participación popular para delinear los nuevos caminos por los cuales el poder asegure el bienestar de la mayoría. Esperamos que en estos días de manifestaciones se alcancen muchas de las consignas por las cuales se justifica la indignación profunda del pueblo colombiano, que cese el terrorismo de Estado y el asesinato de militantes por causas sociales y que se esclarezcan los hechos delictivos de las fuerzas policiales para dar paz a los seres queridos de estos mártires de la lucha social.

COMITE EJECUTIVO NACIONAL

Juventud Frente Amplio